Libres y Lokos: ¿como un cartel de la mafia? #FueraAxeldelUni

Interesante artículo de parte de IGNACIO SUÁREZ de RECORD acerca de como una barra puede influir en las decisiones de una televisora y de su personal. Pueden las barras ser otra fuerza mediática al grado de llegar a tener influencia en decisiones de este tamaño o llegar al grado de compararlas como carteles de la mafia?

Los cárteles de la mafia exigen ‘derecho de piso’ traficando con el miedo de la víctima y exigen dinero. La barra ‘Libres y Lokos’ igual amenaza, trafica con miedo, intimida con el poder del hashtag en las redes, NO pide dinero, pero sí exige ‘la cabeza’ de un periodista. Como si fueran dueños del equipo, del estadio, de la televisora.

Por supuesto que una barra, un aficionado o un periodista, en estricto apego al derecho de libertad de expresión, puede pedir o exigir en sus redes sociales lo que le pegue la gana.

Eso NO está a discusión, lo que es inadmisible es que una empresa tan prestigiosa como CEMEX, y un equipo como TIGRES solapen comportamientos pusilánimes y terminen convirtiéndose en cómplices, pero aún MÁS peligroso es que una empresa como Televisa ceda al chantaje, a la presión, a la campaña del insulto pagando así el ‘derecho de piso’ que imponían los ‘Libres y Lokos’.

Pero para entender de lo que hablo como diría Jack ‘El destripador’, vamos por partes. Hace unas semanas, un amplio sector de esa barra entró en conflicto con el periodista de Televisa, Axel Solís, a quien acusan entre otras cosas de ser ‘rayado’. Este periodista al igual que yo y muchísimos otros estamos en contra de las barras, pugnamos por su extinción porque consideramos que todas son absolutamente innecesarias.

Esta postura y quizá algún comentario sobre la bronca suscitada recientemente en el Clásico Regio provocó la furia de los ‘Libres y Lokos’ que lanzaron el hashtag #FueraAxelDelUni, donde además de insultarlo y trollearlo -algo que no espanta a nadie- lo utilizaron como medio de presión para pedir que Axel Solís fuera ‘vetado’ de las transmisiones de TV de los juegos de Tigres. Pues estas solicitudes fueron escuchadas y utilizadas como coartada o argumento por un sector de la directiva, que se comunicó con los directivos de Televisa y de TDN.

#AxelFueradelUni

Tienes que trabajar entre 4 y 14 días, sin destinar nada a otra cosa, para ver un partido de liguilla

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Para asistir a alguno de los estadios donde habrá partidos de la Liguilla en este torneo, hay que trabajar dos días más con respecto al año anterior. Con el salario mínimo, en el Apertura 2015 se necesitaba laborar seis días… ahora hay que aumentarle dos más (8). Ir a la fase final es cada vez más caro.

El Economista realizó un reporte sobre el precio que tienen que pagar los aficionados para acudir a la fase final del Apertura 2016, donde están presentes tres de los cuatro grandes del futbol nacional: Chivas, América y Pumas, además de uno de los equipos regionales más importantes, Tigres. Tijuana, un mercado fronterizo, tiene el boleto promedio más caro de toda la fase final (1,060 pesos).

En la presente Liguilla la entrada media —contando a los clubes participantes— será de 589 pesos por 428 pesos del Apertura 2015. Tijuana, Chivas y Tigres son los que venden más caro las entradas a sus respectivos inmuebles.

En términos de salario mínimo, y dependiendo del equipo que quieres ir a ver, tienes que trabajar entre cuatro y 14 días… sin destinar nada a otra cosa que no sea ahorrar para ir a un partido de la actual fase final.